| En poco mas de dos años construyó la empresa
de comunicación de más rápida crecimiento
en la historia. |
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El valle del silicio ha dado origen a
muchas historias de éxito, que impulsan a los jóvenes
emprendedores a abandonar su lugar de residencia para integrarse
al equipo del valle. Entre ellos hay miles de indios que han
llegado en pos de la versión del siglo XXI del sueño
americano. Esta es la historia de uno de ellos. No empezó
en la famosa Ellis, sino en un aeropuerto de Los Angeles. |
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Una idea genial
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Sabeer Bhatia llego al aeropuerto Internacional
de Los Angeles el 23 de septiembre de 1988, a las 6 de la
tarde. El viaje desde Bangalore, India, había durado
22 horas y el joven estaba hambriento. El Instituto Tecnológico
de California, que le otorgo una beca, le había enviado
instrucciones que simplemente decían: “Tome un transporte
de enlace hasta el campu”. Pero Bhatia no sabía qué
era “un transporte de enlace”. Tenía 19 años
y 440 dólares en el bolsillo, y no conoc’ia a nadie
en Estados Unidos. |
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Bhatia pensaba titularse y regresar a
su país a trabajar, quizá como ingeniero. Seguía
el modesto camino atrasado por su madre, gerente de un banco,
y su padre, director administrativo de un organismo de investigación
del Ministerio de Defensa, India,es un país tan burocratizado
que los jóvenes como Bhatia creen que nadie que no
sea un superhombre puede fundar una compañía. |
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Cuatro años después, como
estudiante de posgrado en la Universidad Stanford, Bhatia
empezo a acudir a comidas donde oía hablar a empresarios
como Scout McNealy, de Sun Microsystems, Steve Wozniak, de
Apple. El mensaje era siempre el mismo: Tu también
puedes lograrlo. Bhatia, tenía la impresión
de que eran tipos listos, pero en modo alguno extraordinarios. |
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Cuando se graduó, no quiso regresar
a su país, de modo que, con un amigos suyo, Jack Smith,
aceptó un empleo de ingeniero en computación
en Apple Computer. Empezó a asistir a las fiestas de
un grupo de empresarios indios del Valle del Silicio, donde
conoció a muchos compatriotas, mayores que él,
que habían triunfado. ¡Ellos tambíen parecían
ser personas ordinarias! |
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Todos los días Bhatia le contaba
a Smith otro caso de algun tipo que había convertido
una buena idea en una compañía que luego habia
vendido millones de dólare. “Jack”, le decía,
“Me parece que estamos desperdiciando la vida”. |
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Aunque Smith tenía esposa y dos
hijos en quienes pensar, Bhatia acabó por convencerlo
y llegaron a un acuerdo: él sería el gerente
de la futura empresa, y Smith, el aquitecto tecnológico. |
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Los amigos se experimentaron el cerebro
en busca de ideas. Querían enviarse mensajes electrónicos,
pero temían que sus jefes los leyeran y pudieran acusarlos
de trabajar en proyectos personales. Un día de diciembre
de 1995, mientras conducían de regreso a casa, a Smith
se le ocurrió una idea: crear un servicio de correo
electrónico gratuito al que los usuarios pudieran acceder
de manera anónima en la red. |
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Smith llamó a Bhatia por el teléfono
de su coche. Este oyó una frase y lo interrumpió:
- ¡Cuelga ese celular y vuélveme a llamar por
una línea segura cuando llegues a tu casa! |
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Cuando Smith volvió a llamar a
Bhatia, 15 minutos después, las mentes de ambos parecían
estar sincronizadas conforme saltaban de un aspecto de su
idea a otro. Bhatia se pasó la noche en vela, redactando
su plan del negocio en el comedor de su pequeño apartamento. |
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| Bhatia necesitaba 300,000 dólares
para crear una versión preliminar del programa de correo
electrónico, por lo que se puso a ofrecer aquí
y allá este negocio y otro que consistía en
una base de datos personal obtenida de la Red. Habló
con 19 firmas de capital de riesgo (compañías
que financian a los empresarios a cambio de un porcentaje
de las acciones), pero no tuvo éxito. Entonces conoció
a Steve Jurvetson, de Draper Fisher Jurvetson, a quién
le interesaba el negocio pero no confiaba en los cálculos
de las ganacias que había hecho Bhatia, según
los cuales iba a hacer crecer su empresa de correos electrónicos
a una velocidad nunca antes vista. |
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Juvertson rechazó las proyecciones,
pero Bhatia insistió en que su plan era factible.
Por el pago adelantado de 300,000 dólares, la empresa
quería una participación del 30 por ciento.
Bhatia ofreció 15. Las negociaciones parecían
estancadas, pero al día siguiente Draper Fisher Jurvetson
aceptó el 15 por ciento. |
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Bhatia y Smith renunciaron a su empleo
en Apple Computer y abrieron una oficinita en Fremont, California.
Bhatia convenció a 15 empleados de que trabajaran sin
sueldo a cambio de la opción de comprar acciones de
la compañía más adelante, a un precio
fijo. Para junio, a Bhatia y Smith se les estaba agotando
el dinero y todavía faltaba un mes para que el producto
esctuviera listo. Otro empresario de capital de riesgo, Doug
Carlisle, se interesó en invertir, pero Bhatia pensó
que si él y Smith lanzaban primero el servicio, tendrían
más control de la compañía que habían
creado. Consiguieron que un banco les prestara 100,000. |
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El 4 de julio de 1996 Bhatia y Smith,
lanzaron su compañía, que se llamo Hotmail.
En ese entonces, para tener una dirección electrónica
había que ser dueño de una computadora, pero
con Hotmail esto ya no iba a ser necesario: los usuarios podrían
tener acceso a su buzón desde una cafetería
en Praga o en Taipei. El día del lanzamiento, Bhatia
y Smith cargaron con radiolocalizadotes programados para indicarles
cada hora el número de suscriptores nuevos. Los primeros
usuarios encontraron en Hotmail por sí solos y luego
les mandaron mensajes a sus amigos: 100 usuarios en la primera
hora, 200 en la siguiente, 250 en la tercera. La idea fue
tan eficaz que 80 por ciento de los suscriptores de Hotmail
dicen que supieron de este medio por medio de un amigo. Este
sistema dio origen al concepto de “mercadotecnia viral”, n
la cual cada mensaje electrónico enviado desde una
cuenta de Hotmail era un anuncio de servicio. |
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Cuando Saaber regreso con Carlisle para
decirle que ahora sí necesitaba de su dinero, Hotmail
tenia 100,000 suscriptores y estaba valuado en 18 millones
de dólares. |
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Hotmail empezó a poner noticias
y otros contenidos de Internet en los buzones de sus suscriptores.
Esto no era nada nuevo; lo nuevo era la forma en que estaba
fluyendo el dinero. Los sitios que proveían las noticias
querían recibir un pago. Pero Bhatia pensaba que debían
pagarle a Hotmail por el privilegio de publicar su información.
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Sorprendentemente, los negocios accedieron
y Hotmail empezó a crecer tan rápidamente que
algunos proveedores de información no daban abasto
para satisfacer tan enorme demanda. |
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Todos los días Smith revisaba
Internet en busca de competidores. Pasaron seis meses antes
de que apareciera el primero. |
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En diciembre de 1997 Sabeer y Scout Weiss,
otro amigo suyo, fueron a California a ver una presentación
de Jerry Yang, cofundador de Yahoo! Yang habló de lo
que ha llegado a llamarse la estrategia de Internet “la ventaja
del primero”: los invaluables beneficios de ser el centro
de atención por un tiempo. Yang dijo que Yahoo! Había
gozado de tres meses de exclusividad antes de ver a su primer
competidor, y que a esa ventaja se debía que hasta
ese día fuera el mejor directorio de búsqueda
por Internet. Bhatia abrió los ojos como platos cuando
entendió lo que eso significaba |
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La posibilidad de que alguien copiara
la idea de Hotmail había sido para el una preocupación
constante. Su minúscula empresa todavía no pasaba
de los 25 empleados. Al escuchar a Jerry Yang, Bhatia se inclinó
hacia Scout Weiss y le dijo:
- Nosotros tenemos una ventaja de seis meses en nuestro mercado.
Vamos a ganarle a cualquier competidor.
Tiempo después Bhatia le dijo a un reportero:
- El día en que Microsof empezó a mostrar interés,
ya teníamos 6 millones de usuarios. |
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Audacia de un empresario |
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Cuando Microsoft hizo una oferta para
comprar Hotmail en el otoño de 1997, envió a
un pequeño ejército de ejecutivos. Seis de ellos
volaban cada vez desde Redmond, Washington, a la sala de conferencias
de los abogados de Hotmail. Le ofrecieron a Bhatia una cifra
que le hubiera puesto en los bolsillos decenas de millones
de dólares. Bhatia rechazó y ellos se enfurecieron
y se marcharon. Regresaron una semana después, y luego
otra vez cada semana durante dos meses. |
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Le pidieron a Bhatia que se desplazara
a Redmond a entrevistarse con el fundador de Microsoft, Bill
Gates. En la entrevista, Gates empezó a hacer preguntas
“sus preguntas era de estrategia y no tenían nada fuera
de lo común”, dice Bhatia. “Eran las mismas inquietudes
que me habían estado planteando los inversionistas
todo el tiempo. De pronto caí en la cuenta de que tampoco
Bill Gates es un superhombre. Es de carne y hueso, como yo”.
Al entender esto, el joven se tranquilizó y recuperó
la confianza en sí mismo.
Bhatia hizo una encuesta informal entre sus inversionistas
para ver qué precio podrían prever. La cifra
de Carlisle, 200 millones, era la más baja. En privado,
Bhatia había estado diciendo, medio en broma, que quería
1000 millones de dólares, así que retó
a Carlisle:
- ¿No crees que podamos obtener mas?
Carlisle se rió y contestó:
- Mira, Saaber, si llegan a ofrecerte siquiera los 200 millones,
mandaré hacer una estatua tuya de bronce y la pondré
en el vestíbulo de mi compañía |
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Bhatia regresó a Microsoft y pidió
500 millones. Los negociadores le gritaron que estaba loco.
La tensión aumentaba a medida que Microsoft subía
su oferta: 200 millones, 250, 300. Carlisle empezó
a decir: “¡Vamos a eregir una estatua!” Bhatia, que
contaba con la autorización de sus directores y gerentes
para negociar la venta, se mantuvo firme: “No hay trato”.
Cuando el equipo de negociación ofreció cerca
de 350 millones, la mayor parte de los gerentes de Hotmail
se inclinaba por aceptar. |
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Rechazar esa oferta fue lo mas temerario
que he hecho en mi vida”, dice Bhatia “Todo el mundo me había
dicho: ‘En tu conciencia quedará si echas a perder
las cosas’”. |
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En la Noche Vieja de 1997 se anunció
un acuerdo. Hotmail se había intercambiado por 2,769,148
acciones de Microsoft, que en ese momento tenían el
impresionante valor de 400 millones de dólares. |
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Carlisle trató de cumplir su promesa
respecto a la estatua, pero Bhatia se nego porque a su madre
le pareció que semejante honor sólo podría
rendirsele a grandes hombres como Ghandi. Cuando Hotmail pasó
a ser una subdivisión de Web Essentials de Microsoft,
Bhatia se quedó como director general. Para entonces,
la empresa ya tenía 144 empleados.
A sólo ocho meses del anuncio del trato, el precio
de 400 millones parecía una ganga, sobretodo porque
la base de usuarios de Hotmail, había crecido a más
del doble desde la fecha de la venta; no solo ya tenía
22 millones de cuentas activas, si no que se estaba suscribiendo125,000
usuarios nuevos al día. Bhatia había creado
la base de usuarios de Hotmail más rápidamente
que ninguna otra compañía de comunicaciones
en la historia. Hoy tiene mas de 67 millones de usuarios. |
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“En restrospectiva”, dice Jurvetson,
“estoy por creer que 1000 millones de dólares era cifra
correcta”. |
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Asi pues, ¿es Bhatia un hombre
afortunado, o un gran hombre? El dice que el mérito
es de la cultura del Valle del Silicio: “En ningún
otro sitio del mundo dos tipos de 27 años que no tenían
experiencia alguna en productos de consumo, que nunca habían
creado una compañía ni habían administrado
personal, y que ni siquiera tenían experiencia el programas
de cómputo. Lo único que teníamos era
la idea”. |
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Epilogo: Encerrar a Saaber en el estilo
de vida de un alto ejecutivo no podía durar mucho.
En marzo de 1999 Bhatia dejó discretamente Microsoft
para iniciar una nueva empresa llamada Arzoo.com, un sitio
que reúne a los expertos en el campo de la tecnología
de la información con las empresas para resolver problemas
de tipo tecnológico en Internet. Su objetivo es crear
la red mas grande de capital intelectual humano en el mundo”. |
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CONDENSADO DE “THE NUDIST ON THE LATE
NIGHT SHIFT”. © 1999 POR PO BRONSON, PUBLICADO POR RANDOM
HOUSE INC., DE NUEVA YORK READER´S DIGEST DICIEMBRE
2000 |